28 de abril de 2010

El crimen legal de los mercados


2001: una odisea del espacio, Stanley Kubrick

Dice la RAE que "crimen" es "delito grave". Una acepción de "delito" es "acción o cosa reprobable". Suena demasiado ligero. Muchas veces las palabras doblegan, encubren o maquillan la sencillez contundente de la verdad. Quiero aclarar con esto que no me sirven ni satisfacen estas expresiones para definir lo que estoy viendo, leyendo y oyendo en los medios de infoconfusión que nos epatan cada día. Lo de crimen se queda corto. Pero recurro a estos vocablos para indignarme por escrito, a la espera de que podamos recuperar el valor y la cordura suficientes para enfrentarnos al poder de formas más directas y eficaces. Y no me refiero a instituciones domesticadas. Porque el poder no son los gobiernos, ni los legisladores, ni los jueces. Aquí no mandan ellos, pobres simios que adoran fascinados al monolito del sistema. En este mundo mandan unos cuantos millonarios que controlan el movimiento de eso que llamamos "los mercados" como si de una marioneta se tratase. Éste es el verdadero poder.
Un ejemplo: "Un banquero de Goldman Sachs presume de provocar la crisis". Y podemos seguir leyendo. O repasar lo que ocurrió hace unos años: "...la libra perdió en una semana frente al dólar un 9,8% después de que el millonario inversor George Soros y otros especuladores dieran una orden contra la libra por 10.000 millones de dólares". O bien eso de que "los mercados" castigan a Grecia, a Portugal, a Irlanda, a España... "Los mercados" son mecanismos controlados por individuos que sólo representan y defienden sus intereses privados a costa de lo que sea, de empobrecer a quien le toque para que el capital fluya hacia sus bolsillos. ¿Quién ha elegido a "los mercados"? ¿Quién les ha nombrado? ¿Quiénes son? ¿Por qué nos juzgan? ¿Quién les ha dado esa atribución? ¿Por qué nos castigan? ¿Por qué lo aceptamos? ¿Pretenden que creamos que existe la democracia si los que realmente mandan son "los mercados"? ¿Por qué no actúan los gobiernos contra semejante barbaridad? ¿A alguien le puede extrañar la corrupción económica, ideológica y moral que cunde entre legisladores, gobernantes y jueces en este espacio de abyectas especulaciones? ¿Por qué votamos a esos "liberales" que siguen diciéndonos que el mercado es el oráculo perfecto, la mejor de las panaceas? Se nos intenta explicar lo inexplicable. Al menos para mí lo es, porque por más que me lo digan, argumenten y ejemplifiquen, no lo voy a comprender. Porque no quiero comprenderlo (de nuevo la RAE: "comprender" = "encontrar justificados o naturales los actos o sentimientos de otro"). Es la acción de "los mercados" la que crea impunemente paro, angustia, violencia y sufrimiento en millones de personas con la exclusiva finalidad de que unos cuantos criminales amparados por la ley (¡sí!, amparados por la ley), se colmen de dinero, de satisfacciones, de corbatas, de éxito fácil. Detrás de esas cifras que aumentan y disminuyen al capricho de estos delincuentes está la vida de las personas de verdad, el colegio, la comida, el médico, la vejez tolerable sin demasiadas angustias, el techo, el agua limpia, el grifo, los conciertos, la biblioteca, el parque... Y tenemos que aguantar que unos listillos nos digan por la tele o por los papeluchos de la infoconfusión que la culpa es de tal o cual gobierno, que les votemos a ellos, que lo van a arreglar, que van a tomar medidas (odio ya para siempre esta expresión, vaciada de sentido: "tomar medidas")... ¡Qué gente tan mediocre! ¡Cuánta mentira! ¡Qué poca dignidad! Pero les seguimos, hasta el infierno.
¿Somos gilipollas? Sí, lo somos.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola amigo,

El mercado no es una persona, es el procéso dinámico de cooperación humana.

Si los "mercados" dan la espalda a Grecia, es porque Grecia ha hecho algo mal. ¿Verdad?

Pues no.

Ni los mercados "dan la espalda", ni Grecia ha hecho nada malo. Porque ninguno de los dos son personas. Veamos entonces la siguiente afirmación...

Los políticos griegos han estado gastando el dinero que no tenían, endeudando a su población, falsificando datos públicos, etc... y ahora, millones de personas libres en el mundo consideran que comprar bonos griegos o simplemente invertir (usar la riqueza ahorrada de la que disponen) en ese país es un riesgo que no están dispuestos a aceptar.

¿Ahora cobra sentido, verdad?

Aurelio dijo...

Muchas gracias por dejar tu comentario. Pero para mí no cobra ningún sentido que deleguemos en la especulación del dinero la valoración de las cosas. Si los políticos griegos lo han hecho fatal, que no me cabe duda, hay otros mecanismos para juzgarlo y corregirlo. ¿Y si lo de Grecia, Portugal, Irlanda, España, etcétera, formara parte de una nueva estrategia de enriquecimiento a costa de atacar a una moneda, en este caso el euro? No se trata de "millones de personas libres en el mundo", sino de los intereses de unos cuantos que han actuado y actúan sin los más elementales escrúpulos. Si lo que hacen Soros o Goldman-Sachs es un "proceso dinámico de cooperación humana", apañados estamos...

Anónimo dijo...

Hola amigo,

Coincido contigo que mucho de lo que se llama mercado libre, no lo es. Ejemplos hay para aburrir.

Pero de igual manera, que inversores internacionales especulen con la bajada del euro (ese es el ataque al que te refieres) no es algo malo en sí mismo. Todos los días restringimos nuestro consumo personal especulando con una bajada futura de ese producto. Por ejemplo, los tomates del supermercado.

El problema no es el euro, visto por muchos analistas como la tabla de salvación de países como España. Al no disponer de política monetaria, no han devaluado la moneda haciendonos pobres a todos un 20% o 30% de la noche a la mañana, como pasaba antaño.

Si Grecia está como está, no es porque alguien especule con la bajada del euro. Es porque se ha endeudado más de lo que debía. Y hay que notar que eso en sí no es delito en absoluto. Simplemente es una política fuera de la lógica de cualquier mortal: si no tienes, no gastas.

España le va a la zaga simplemente porque algún "economista" con título ha dicho que el problema de la economía se arreglaba aumentando la demanda agregada y el consumo. Ignorando la ley más básica en economía (que hasta el más humilde de los mortales conoce): para invertir, hay que ahorrar. Dicho de otro modo, no puede existir crecimiento real sin frenar el consumo inmediato.

Un saludo.

aurelio dijo...

Acabará gustándome la economía, al menos como ámbito teórico. Su aplicación práctica me temo que está ahogada en suciedades, egoísmos y corrupciones. ¡Muchas gracias por compartir tus sabios razonamientos!

Anónimo dijo...

Hola amigos, muy interesantes reflexiones y comentarios, ¡ójala en los medios de comunicación hiciesen algo meridianamente parecido!.
Lo que no salgo de mi asombro es que al buscar las causas del retraso económico de España con respecto a los Estados más desrrollados de nuestro entorno, es que la economía española es poco productiva y de ahí poco competitiva, la principal razón es que tenemos un sistema poco distributivo y con salarios y condiciones laborales realmente paupérrimos, lo cual generaba importantísimos beneficios a los empresarios sin necesidad de invertir en tecnología, innovación, etc., ya que con los bajos sueldos les era suficiente para garantizar grandes beneficios. Si ésto es así, y lo es, lo que no entiendo es que para salir de la crisis y mejorar, haya que incidir en lo que nos ha perjudicado y alejado de nuestros vecinos y competidores, mayor precaridad y temporalidad laborales, sueldos más bajos, menos índice de sindicalización de los trabajadores, y como consecuencia de todo ello, menor inversión, innovación, etc.
¿Nadie por esos altares se les ha ocurrido pensar, por qué en los países escandinavos, Alemania o Países Bajos, en donde los trabajadores tienen mejores sueldos y condiciones laborales, y un mejor y más desarrollado Estado del Bienestar, no solo no les va peor, sino muy al contrario, disponen de una economía mucho más productiva y competitiva, de verdad a nadie se les ha ocurrido pensar cual es la razón?, pues está en hacer los deberes, es decir invertir en tecnología, formación, educación, ciencia, investigación, gestión y eficiencia, esa es la respuesta y no reducir los ingresos y las condiciones de los curritos.
¡Ah!, y la respuesta no está en esa tan simplista de que en España no disponemos de gente bien formada, ya que no es cierto, y hoy en día muchísimos de nuestros jóvenes más cualificados se ven obligados a emigrar para trabajar en lo suyo o terminar haciéndolo en España poniendo copas o ladrillos, y eso si han tenido suerte, en definitiva todo un ejemplo de desaprovechamiento.

¡Vamos!, que para apagar un fuego usamos gasolina.

aurelio dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo. Se entiende por productividad trabajar más y cobrar menos, como dice Díaz Ferrán, gran modelo de gestión empresarial... Es decir, producir más beneficios fáciles a empresarios e inversores. Nadie está revisando lo que supone para el futuro el recorte de derechos, recortes en educación, recortes en investigación... Resultado: poca preparación, motivación en descenso... Esto no se arregla dando unas cuantas becas más mientras el sistema educativo se desmorona por todos lados, incluyendo la investigación, la innovación tecnológica... Soy profesor y sé por qué lo digo. En eso es en lo que habría que aumentar el gasto, y rebajar el déficit reduciendo otras partidas (de defensa, por ejemplo). Es alucinante que podamos aumentar la deuda para salvar bancos con el falaz argumento de que ellos lo sostienen todo, que nadie le pare los pies a los especuladores que con desconfiar tienen bastante para seguirse forrando (ya se han comido el ahorro por la congelación de las pensiones del año que viene), y que todo lo tengamos que pagar de nuevo quienes simplemente trabajamos para buscar humildemente nuestro pequeño espacio de felicidad. Esta locura la está gestionando en España el PSOE, un partido de centro-izquierda, más bien una derecha moderada, diría yo... ¡No quiero ni imaginar lo que hará el PP con esas "medidas que no van a gustar a nadie" que ya va anunciando Rajoy! Y nueve millones de votantes le siguen el rollo... Y hay quien se traga que la culpa de este espanto la tiene Zapatero... Hay más razones para emigrar, aparte de las pocas expectativas de escapar a los nuevos modelos de esclavitud del siglo XXI.